12.11.13

La marea

Con la luna creciente
sube la marea;
me asalta
y me arrastra
sobre la arena.
Las algas me agarran,
escalan mis piernas,
se deslizan como dedos
húmedos
entrelazándose con mi cuerpo
hasta llegar a mi centro­—
comienzan a halarme
a las profundidades del mar—

Yo resisto:
escarbo la arena,
dejo el rastro de mis uñas
en su piel blanca
desafiando el embate
de cada ola,
lenguas de mar
que me bañan,
me sacuden,
me arropan y desnudan,
que me inundan de su espuma
y se desbordan
en la arena empapada—

Luego se retiran,
se alejan de mi orilla,
dejan mi cuerpo abandonado
a los brazos del sol
y el viento frío
que se acurruca
entre mis rodillas.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario