30.12.13

Tu Voz

Conocería tu voz
en medio de una
tempestad oceánica,
entre el coro de olas
y truenos y el grito
del viento;
tu voz sería
la que más resuene
en mi oído,
la que con un suspiro violento
ulule mi nombre.

Tu voz,
que gime en silencio,
la conozco yo,
que la hice brotar
febril
con mis labios,
suprimiendo
mi propio aliento,
mis deseos
de poseer,
no tu voz,
sino tus
palabras.

Yo conozco tu voz;
la conozco
porque es la voz
de un sueño,
efímero,
idílico,
que al despertar
podría no recordarlo,
pero—tu voz—
no, eso no se olvida.


25.12.13

Neptuno

Si cuando te adentres al mar
sientes algas
retozando entre tus piernas,

el embate
de olas espumantes
enredándose
en el laberinto de tu pecho,

que la arena invade
prodigiosamente
los surcos de tu cuerpo
y tu gozo se mezcla
con el reflejo de la media luna,

confía
que mi espíritu neptuniano
te posee.



24.12.13

A pesar de lo incierto

Hay un punto de luz
sobre el fondo de la noche.
Es hermoso,
imperfecto,
misterioso.
Se acerca al borde
de la oscuridad
y se asoma
por el precipicio
buscando algo
de qué arraigarse:
de un cuerpo mortal,
o uno celeste,
de un brazo de viento
que lo sople y lo lleve
donde vive otra luz,
donde sentirse natural
y liviano.

Junto al precipicio
pulsa,
se agranda,
se achica,
se quema,
y ante un misterio
aún más grande,
absorbe el fulgor de la noche
y se lanza.

(07/2013)

14.12.13

Sobre el amor

Enamorarse es primero un impulso, un acto de intuición;
luego es una decisión consciente y sopesada
que se toma libremente con fe en que será indeleble,
aunque no sea perfecta.

Eso es enamorarse verdaderamente,
encarnar el verbo amar de forma tal que deje de ser un estado
y se revele como la base inherente del ser
que siempre existió sin saberlo.