Ya no sé si estoy despierta o dormida.
Escucho el maullido de un gato
pero todo está en su sitio.
Al parecer, lo he soñado,
aunque no duermo,
sino que sigo en un estupor cansado
producido por la monotonía del neutro.
La luz y la oscuridad son iguales:
intoxican los ojos
hasta que se vacían de fatiga,
y de frío.
Y vuelven los peces a hacer lo suyo,
aunque diferentes,
sin definirse.
Se diluyen en un caleidoscopio
y me pierdo en el espiral
de sus colas.
27.1.10
Ahora, cuando duermo
Se me escapan
los peces.
Ahora, cuando duermo,
sueño en francés.
Es casi como no soñar.
Si entendiera lo que sucede,
pero solo se deshila en
palabras
sueltas,
nasales y guturales,
románticas,
pero sin alcance,
como fenêtre,
y à demain!
Y, a mí, ¿de qué me sirve
soñar en francés?
¿Ocupa el mismo espacio
que ocupó el sueño de dormir,
que ocuparon ojos y labios,
y los peces?
Talvez deba aprender francés.
los peces.
Ahora, cuando duermo,
sueño en francés.
Es casi como no soñar.
Si entendiera lo que sucede,
pero solo se deshila en
palabras
sueltas,
nasales y guturales,
románticas,
pero sin alcance,
como fenêtre,
y à demain!
Y, a mí, ¿de qué me sirve
soñar en francés?
¿Ocupa el mismo espacio
que ocupó el sueño de dormir,
que ocuparon ojos y labios,
y los peces?
Talvez deba aprender francés.
Al fin duermo
Y al fin duermo,
pero no descanso.
Veo ojos y labios
que flotan
rindiendo culto
al oráculo de mutis.
En el negro,
mis ojos cierran;
se hacen lagunas
donde peces nadan
y nadan y nadan.
Y nada.
Solo penumbra.
Quién pudiera dormir
con tantos peces.
pero no descanso.
Veo ojos y labios
que flotan
rindiendo culto
al oráculo de mutis.
En el negro,
mis ojos cierran;
se hacen lagunas
donde peces nadan
y nadan y nadan.
Y nada.
Solo penumbra.
Quién pudiera dormir
con tantos peces.
A veces no logro dormir
A veces no logro dormir,
aunque a veces es poco.
A veces pienso mucho
y a la vez no pienso nada.
Nada que valga
de todos modos,
que alimente, que nutra.
O talvez sí.
No creo.
Solo engorda.
Estoy inflamada:
la cabeza, el pecho, los ojos.
Hasta que cierran.
Pero luego se vuelven a abrir.
Y se cierran.
Y duermo, pero no duermo,
sino que sueño dormir,
un dormir cotidiano, continuo,
pero pérfido.
Tal vez mañana duerma.
Puede que sí.
aunque a veces es poco.
A veces pienso mucho
y a la vez no pienso nada.
Nada que valga
de todos modos,
que alimente, que nutra.
O talvez sí.
No creo.
Solo engorda.
Estoy inflamada:
la cabeza, el pecho, los ojos.
Hasta que cierran.
Pero luego se vuelven a abrir.
Y se cierran.
Y duermo, pero no duermo,
sino que sueño dormir,
un dormir cotidiano, continuo,
pero pérfido.
Tal vez mañana duerma.
Puede que sí.
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