27.1.10

Al fin duermo

Y al fin duermo,
pero no descanso.
Veo ojos y labios
que flotan
rindiendo culto
al oráculo de mutis.

En el negro,
mis ojos cierran;
se hacen lagunas
donde peces nadan
y nadan y nadan.
Y nada.
Solo penumbra.

Quién pudiera dormir
con tantos peces.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario