30.11.13

Jedi

Te engañé.
Te pensé tanto
que pensaste
haberme pensado
y resulta que fue solo
el poder de mi mente,
la energía que radiaba
de mi entrecejo
que penetraba en ti
a todas horas,
en los cuartos menos esperados,
por los ojos furtivos de otras,
en las calles inundadas de San Juan
donde gatos y luna 
se relamen junto a la bahía,
rebotaba por callejones,
divagaba por el carril de la AMA,
brincaba entre antenas,
entre ciclistas y vagabundos
y te encontraba,
fue mi mente quien te llamó a ti
y escuchaste.
¿Será que me querías escuchar?
¿O seré yo más fuerte
que tu voluntad?
Regresaste por mí,
por mi culpa o por mi causa.
Mi mente inquieta te haría
pensar de nuevo
pero decide que calla.


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