A mis estudiantes de niveles más básicos siempre les doy un repasito de las diferentes funciones de las palabras para que así cuiden más su sintaxis a la hora de redactar. Los conceptos de "objeto directo" y "objeto indirecto" a menudo crean confusión por lo que me sentí llena de satisfacción cuando improvisé esta representación pictórica el año pasado.
En este diagrama verán que el sujeto está representado por un hombrecito azul (He); el verbo, con flequitos rojos (throws); el objeto indirecto, con la mujercita rosa (her); y el objeto directo, con el bebé (the baby). Aquí vemos claramente que el sujeto realiza la acción de tirar, el objeto directo sufre la acción y el objeto indirecto recibe el efecto de ello. Generalmente los estudiantes reaccionan positivamente al dibujo por lo absurdo y recuerdan al bebé volador.Otra de mis metáforas pedagógicas favoritas surgió recientemente cuando explicaba la estructura del párrafo. Nuevamente fue algo improvisado, aunque ya llevaba un tiempo diciéndolo. Sin embargo, no fue hasta que hice el dibujo en la pizarra que sentí la onda de entendimiento expandirse desde los cerebros de mis estudiantes.
La lección sobre la estructura del párrafo se enfoca en que todo buen párrafo debe tener una "topic sentence" seguida de "supporting sentences". Siempre hago hincapié en que, al redactar un párrafo, el objetivo (o "mission in life", como me gusta decir por el efecto dramático) debe ser probar un punto y un punto nada más. En un párrafo coherente y bien enfocado se debe tratar solo un tema a la vez. Por lo tanto, la "topic sentence" debe presentar ese punto claro y conciso y las "supporting sentences" deben proveer los detalles que comprueben el punto.

Para ilustrar este concepto, dibujé la siguiente caricatura mientras explicaba que el párrafo es como un barco en medio de un mar de ideas, y que para que el barco no se vaya a la deriva, necesitamos una "topic sentence" sólida que mantenga el párrafo bien anclado. Si el ancla no tiene peso (el párrafo no está bien enfocado), es probable, y casi seguro, que el barco (el resto de las oraciones que lo componen) flotará por otros rumbos y no llegará nunca a su destino (probar el punto).
Esta metáfora me da mucha gracia porque me hace recordar un chiste interno sobre naufragios en mares de incomprensión, pero, además de eso, me parece que dará buenos frutos. Luego de realizar un ejercicio de práctica, los estudiantes se veían más cómodos con el proceso de redacción. Ya no se trataba de llenar una página en blanco sino de cumplir una misión.
En fin, me gusta hacerles dibujos a mis estudiantes (y el que me conoce sabe que sencillamente me gusta dibujar) y ver cómo reaccionan. A veces también les canto y les dramatizo las cosas para que el mensaje cale hondo. Sé que a menudo me miran con extrañeza y piensan "qué bicho raro éste", pero creo que eso es bueno. Si de aquí a unos años recuerdan que una muchacha ahí les enseñó que hay una conexión entre las anclas y los párrafos y, aunque no recuerden cuál es la conexión, saben "intuitivamente" que hay que redactar enfocada y coherentemente, entonces sabré que no me quedó tan mal la cosa.


=)
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